Horóscopo y tarot
El Tarot muestra hacia dónde llevan al consultante las tendencias dominantes, que es lo mismo que decir qué ha de ocurrir, bueno o malo, si él no hace nada por evitarlo.
Un antiguo ejemplo, es el de un señor, la noche antes de realizar un vuelo, sueña que su avión cae a poco de despegar y él muere. A la mañana, aterrorizado, cancela su vuelo. El avión despega y cae. Todos mueren, menos él, que se quedó en su hotel.
¿Hubo o no hubo determinismo? De acuerdo a la lectura que se haga. No lo hubo cuando atendemos al hecho que el soñante no murió como su premonición parecía indicarle. Sí la hubo, para los demás.
Y esto transforma al Tarot en un arma temible para construir nuestras vidas: no, como dicen sus detractores un entretenimiento para espíritus débiles ansiosos de una guía paternalista que les ayude a superar su ansiedad frente a lo desconocido, no.
El Tarot, como filosofía esotérica, las necesidades urgentes cotidianas le son indiferentes a una disciplina para la cual lo único significativo es su crecimiento espiritual. La filosofía subyacente al Tarot es pragmática: sólo a través de superar sus obstáculos cotidianos tendrá tiempo y ganas de indagarse por las cosas del espíritu.

domovilu dijo
Tamim tiié im HaShem Elokeja!
La verdad: funcione o no, sea cierto o no, eso es lo de menos. Aquí lo que realmente importa es que no es correcto indagar en el futuro. Más bien, lo que se debe hacer es concentrar nuestra atención en el nivel y pureza ética de nuestros actos presentes.
Pues a la corta o a la larga, cosecharemos lo que sembramos.
Y además... El que busca soluciones de Hocus Pocus y frecuenta adivinos, etc, se expone a que lo desplumen.
-Domovilu-.
15 Mayo 2008 | 07:53 PM